
En el estado de Texas, una jueza federal de la ciudad de El Paso bloqueó el viernes la construcción de una sección del muro fronterizo dentro del Parque Nacional Big Bend, en una decisión que fue aplaudida por grupos ambientalistas. La jueza Kathleen Cardone afirmó que su medida cautelar preliminar permanecerá vigente hasta que se resuelva una demanda presentada por la organización ambientalista Centro para la Diversidad Biológica, entre otras, y señaló que es probable que los argumentos constitucionales de los demandantes contra la expansión del muro fronterizo prosperen en los tribunales.
ANTECEDENTES

El Gobierno de Trump ha suspendido la construcción de infraestructura de seguridad fronteriza en el Parque Nacional Big Bend, en Texas, tras la oposición pública al controvertido proyecto. A principios de agosto, excavadoras fueron filmadas arrasando el desierto virgen, lo que provocó un inusual rechazo bipartidista a la medida. La construcción ya iniciada forma parte de un plan más amplio para la región de Big Bend, que incluye la construcción de muros, barreras para vehículos y otra infraestructura fronteriza a lo largo de cientos de kilómetros. El Departamento de Seguridad Nacional eximió a los contratistas federales del requisito de cumplir con una amplia lista de leyes ambientales, como la Ley de Especies en Peligro de Extinción, para proceder con la construcción en el parque nacional.
“Creo que el Gobierno cometió un error de cálculo inmenso cuando metió sus excavadoras en este gran parque nacional estadounidense”, señala Laiken Jordahl, activista en defensa de las tierras públicas nacionales de Estados Unidos que trabaja en el Center for Biological Diversity. Laiken enfatiza que el movimiento en defensa del parque nacional Big Bend es transversal a las identidades partidistas e ideológicas y que “debe tomarse muy en serio”.
Democracy Now 5-oct-26